Preparación física y nutrición: Vitales para representar a toda una nación

Sin la preparación física y la nutrición en su máximo esplendor, no sería posible obtener algún galardón

La nutrición y la preparación física para cada voleibolista es personalizada. La ingesta de alimentos debe manejarse de manera equivalente. Se lleva un control de peso una vez por semana. La dieta se ajusta según los resultados que se quieran lograr. Alimentos como jamón, atún, pollo, queso, frutas, yogurt, barras de cereal, son de alta densidad calórica lo que provoca un aumento de fuerza y tamaño muscular.

Una adecuada nutrición y preparación física es básica para las voleibolistas, pues procuran mantener su índice de masa muscular dentro del promedio para evitar lesiones. Si una deportista no tiene una buena alimentación tampoco va a tener un buen rendimiento físico. De esta manera se forma disciplina no solo en la cancha, sino también en la vida diaria.

La preparación física y la nutrición van de la mano para lograr un óptimo rendimiento, ya que el voleibol es un deporte que genera abundante desgaste físico. Este deporte implica movimientos de mucha intensidad con intervalos de reposo. Su principal fuente de energía es el sistema de los fosfágenos, que son compuestos que almacenan energía de rápida utilización.

Si bien la nutrición y la preparación física contribuyen con el entrenamiento antes de un partido, también colaboran con el proceso de recuperación después del juego. Durante los entrenamientos y los encuentros existe una gran pérdida de glucógeno y líquidos que deben de reponerse. Cada músculo es duramente exigido en las dos o tres horas que pueda durar un encuentro, sin la adecuada preparación podría ser perjudicial para la jugadora misma.

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